
La pintura tradicional coreana se divide principalmente en tres estilos: pintura a tinta, pintura de color suave y pintura de color intenso.
La pintura a tinta utiliza únicamente las diferentes intensidades del negro. La pintura de color suave añade capas ligeras y transparentes sobre la tinta para crear una expresión más delicada. Esta técnica, que combina tinta y color de manera sutil, se conoce como pintura aguada sobre tinta (sumukdamchae).
Por otro lado, la pintura de color intenso utiliza pigmentos mezclados con cola natural para crear colores vivos y profundos. Muchas pinturas Minhwa, conocidas por su carácter decorativo y simbólico, fueron realizadas con esta técnica.

En el Minhwa tradicional se utilizaban distintos pigmentos y materiales de la pintura oriental coreana, como pigmentos minerales naturales (seokchae), polvos de color (bunchae), pinturas en tubo, pigmentos sólidos en barra (bongchae) y pigmentos tradicionales en recipientes (anche). Cada material aporta diferentes texturas, profundidad y brillo.
El Minhwa también da gran importancia al Obangsaek, los cinco colores tradicionales coreanos —azul, rojo, amarillo, blanco y negro— relacionados con el yin-yang y los cinco elementos. Estos colores simbolizan equilibrio, armonía y energía vital.
Hoy en día, los artistas utilizan el color de una manera más libre y contemporánea, pero el Minhwa sigue expresando felicidad, protección y buenos deseos a través de colores ricos y vibrantes.